25.7.13

ES LA REGENERACION DEMOCRÁTICA, NO LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA



Cuando se convocaron las jornadas “Alternativas desde Abajo” en Madrid el pasado junio, yo pensé ingenuamente que se trataba de fomentar procesos para el empoderamiento ciudadano y la toma de decisiones frente a las cúpulas de los partidos.
Estaba equivocado, el discurso de “los de abajo” se refería al discurso clásico de la izquierda comunista. El acto inicial de presentación que se propuso incluía la participación de Alberto Garzón, Xose Manuel Beiras o Esther Vivas, de manera que había que ser muy ingenuo para no comprender cúal era el proceso que se proponía. Se dejó como único representante netamente político a las Candidaturas de Unitat Popular como paradigmna del modelo electoral que había que importar desde Cataluña, arropado por los movimientos sociales, mareas, plataformas y el Sindicato de Obreros del Campo, siempre en la órbita de IU. Se rechazó la participación de un partido como Vecinos por Torrelodones, con el argumento de que Toni Cantó había pasado por allí. A mí me parece que el diputado de UPyD defiende un discurso neomachista en cuestiones como la violencia de género o la custodia compartida, no tiene sensibilidad frente al maltrato animal, es un metepatas habitual en twitter y pertenece a un partido liberal y productivista muy alejado de la ecología, defensor de un nacionalismo centralista español incompatible con la realidad plurinacional de este país de países. Sin embargo, Vecinos por Torrelodones es un partido trasversal (interclasista dirían de forma peyorativa los viejos comunistas) unido por el objetivo de lograr una gestión racional y democrática de su municipio. Una experiencia existosa de candidatura vecinal y ciudadana que surgió de la lucha contra la especulación urbanística que imponía el anterior equipo del PP. Gestionar de forma racional y democrática el planeta podría ser una forma de definir la Ecología Política, que es también una corriente política trasversal. Por esta razón la exclusión de Vecinos por Torrelodones de este acto inicial auguraba ya la inevitable exclusión de EQUO de este proceso.
Yo no creo que el independentismo catalán, que es la corriente política que ha permitido el desarrollo de las Candidaturas d’ Unitat Popular en los últimos 20 años, sea una buena base para promover una plataforma política en Madrid. Por otro lado, el asambleísmo de las CUP que puede ser muy democrático y participativo en pequeños municipios, me resulta poco democrático en otros ámbitos. Las asambleas de activistas no son suficientes para permitir la participación política de la ciudadanía en la toma de decisiones políticas. La democracia participativa a través de plebiscitos vinculantes, Iniciativas legislativas y constitucionales populares, consultas on line o elecciones primarias abiertas a toda la ciudadanía me parecen elementos fundamentales para la regeneración política, junto con la trasparencia, el acceso a la información y las auditorías ciudadanas o la rendición de cuentas.
La democracia instaurada por la Constitución del  79 ha sido acertadamente definida como una oligarquía de partidos que impuso una ley electoral con listas cerradas y bloqueadas y un sistema de partidos cerrado a la innovación y la participación democrática. No solamente no hay elementos de democracia participativa como sucede en otros muchos países, es que además la democracia representativa es de muy baja calidad. Existe la Iniciativa Legislativa Popular, pero el Congreso ni siquiera está obligado a su tramitación y puede en cualquier caso en virtud de su mayoría política rechazar su contenido, tal y como hemos visto con la ILP por la Dación en pago promovida por PAH.
En cuanto a la democracia representativa, la circunscripción provincial, hace que el sistema electoral, formalmente proporcional tenga los efectos de los sistemas mayoritarios, privilegiando a los grandes partidos y limitando la representación de las minorías, aunque, eso sí, sin ninguna de las ventajas de los sistemas mayoritarios en cuanto a la proximidad del representante a sus electores.
Los partidos políticos en España no han estado sometidos a ninguna exigencia que garantice ni su democracia interna, ni la transparencia en su financiación ni las posibilidades del electorado para influir o participar en la toma de decisiones o la confección de las candidaturas.  Además han ocupado todas las instituciones del estado, incluidas las Cajas de Ahorro, en función de sus respectivas cuotas de poder. Que el Tribunal de Cuentas, responsable de auditar las cuentas de los partidos, sea nombrado por los propios partidos, es una broma macabra. Que en periodos electorales el tiempo informativo en los medios de comunicación públicos se reparta en proporción a los resultados electorales es un atentado al derecho a la información, que los propios profesionales han criticado.
La consecuencia de todo ello es un sistema de partidos corrupto y una democracia sometida al poder de las burocracias de los partidos, dependientes a su vez de los bancos que financian sus costosas campañas electorales.  Más allá de las ideologías, no es de extrañar que los partidos políticos sean una de las instituciones más cuestionadas por la ciudadanía hoy en día. La crisis económica, el empobrecimiento generalizado de la población y la pérdida de derechos sociales, consecuencia de las políticas de austeridad que no han hecho más que transferir la  deuda privada de los bancos a deuda pública que pagamos todos los ciudadanos, han cambiado la percepción social de la corrupción. Si en época de bonanza pese a la corrupción generalizada de las instituciones hemos visto mayorías absolutas como en Madrid o Valencia, hoy en día los partidos están crecientemente cuestionados en todos los ámbitos ideológicos o sociales.
Nuestra democracia está corrompida estructuralmente, más allá de la responsabilidad individual de los casos más notorios.
Inicialmente, el grito de no nos representan de los indignados, se refería al conjunto de los partidos y en las manifestaciones y las plazas se pedía una y otra vez que no se llevaran banderas de partidos.
Pero los movimientos sociales surgidos del 15M han tomado conciencia de que ni las manifestaciones, ni las asambleas, ni los escraches, ni siquiera el recurso a un instrumento como la ILP o a los tribunales, son suficientes para modificar la realidad política e imponer los derechos de las personas a los intereses del poder financiero. Al final, las decisiones se toman en los Gobiernos y en los Parlamentos, en función de las mayorías políticas. Es una reflexión que inevitablemente lleva a participar de una forma u otra en los procesos electorales.
 Esta fue la reflexión que llevó a un grupo de activistas de diferentes ONGs ecologistas y de cooperación a proponer el proyecto EQUO a finales de 2010, proyecto al que nos unimos los pequeños partidos verdes y sobre todo miles de personas individuales sin experiencia política previa buscando construir un partido al que poder votar, puesto que ninguno de los existentes les representaba.
Algunas iniciativas que apelan a la unidad de la izquierda, olvidan la necesidad de la regeneración democrática y miran para otro lado cuando se les habla de la responsabilidad de la izquierda en la ocupación y expolio de las Cajas de Ahorro o en la connivencia con el poder financiero y la burbuja inmobiliaria que durante décadas alimentó las arcas de los municipios de todos los colores políticos.
Durante años voté unas veces al PSOE y otras al PCE –después IU- plenamente consciente de que ninguno de los dos me representaba pero que la abstención sólo favorecía a la derecha. Salí huyendo de IU en los años noventa por la teoría del sorpaso que ahora vuelve a estar de moda en IU. A mí realmente me importa muy poco como se reparte el voto entre las dos corrientes de la izquierda productivista, conchabada con los bancos, anquilosada en discursos antiguos y dominada por esos viejos dinosaurios que son sus aparatos. El “sorpaso” no me motiva nada. No creo que el PP sea igual que el PSOE ni que el PSOE sea igual que IU. Lo que creo es que hay que cambiar el sistema de partidos, la ley electoral, la Constitución y a partir de ahí un montón de cosas más empezando por el modelo energético y la forma que tenemos de producir, consumir, transportarnos, alimentarnos, etc.
Vaya, que hay que reiniciar la democracia con un proceso constituyente y que solamente eso permitirá adoptar medidas para cambiar el rumbo de un sistema que nos lleva al desastre por el agotamiento de los recursos naturales y la superación de la capacidad de carga del planeta para absorver todos los residuos que generamos. Para hacer esto yo no confío en los partidos convencionales que han formado parte y se han beneficiado del sistema actual. Reconozco que tanto en el PSOE como en IU hay personas honestas y activistas comprometidas que en algunos casos comparten las propuestas de la Ecología Política, que han impulsado políticas de igualdad y defendido los derechos de las mujeres o de las minorías. Pero creo que si en España hubiera habido un partido verde, Zapatero no habría podido prescindir de Cristina Narbona en 2008 retrocediendo así en todas las políticas ambientales –sin duda insuficientes, pero necesarias- que ella había impulsado siguiendo las recomendaciones de la las organizaciones ecologistas y la comunidad científica.
IU, através de sus multiples organizaciones e iniciativas asociadas, está obesionada con impedir cueste lo que cueste la emergencia de un tercer espacio en la izquierda, el espacio de la Ecología Política, que sigue consolidándose en toda la Europa nórdica y central y emerge en la Europa del este y mediterránea. Nos hablan de la unidad de la izquierda, su izquierda, la izquierda “verdadera” como dicen algunos en los foros de interntet, férreamente controlada por el PCE, o por una supuesta  vanguardia llamada a guiar a las masas ignorantes hacia el paraíso socialista. Pero claro la sociedad ha evolucionado mucho desde finales del siglo XIX y mucha gente ha adoptado la costumbre de pensar por su cuenta, de tomar la iniciativa y hasta de intervenir políticamente sin consultar a los partidos políticos y menos aún a sus dirigentes.
Sin embargo, no habrá cambios en este país si no se modifica radicalmente la relación entre los partidos políticos y la ciudadanía. No creo que sea suficiente con un trasvase de votos del PP a UPyD y del PSOE a IU. Eso dará un Parlamento más plural y alejado del bipartidismo, pero no modificará el sistema ni mejorará la calidad democrática por si mismo.
Por otro lado IU, por mucho que se reuna con todas sus familias, frentes, convergencias y alternativas, por mucho que se adorne con miembros de movimientos sociales, puede mejorar su resultado electoral, pero estará muy lejos de conformar una mayoría política que impulse un proceso constituyente. Aunque sea verdad que las políticas neoliberales de la Troika perjudican al 99% de la población para beneficiar al 1%, en un país en el que más del 30% del censo electoral no se define en el eje izquierda/derecha, en el que los partidos políticos y sus estructuras cerradas e inmovilistas –también IU- son ampliamente cuestionados, un frente electoral de la izquierda comunista, unida, abierta y anticapitalista no podrá por si sólo crear una mayoría política alternativa.
Por otro lado si no hubiera un tercer espacio de la izquierda, como el que representan EQUO, Compromis en Valencia y Los Verdes en Europa, abierto a otros sujetos políticos, comprometido con la innovación política y el protagonismo de la ciudadanía, muchas personas, también en los movimientos sociales nos quedaríamos sin una opción a la que votar, serían votos que irían a pequeñas candidaturas con escasas posibilidades de obtener representación, o a la abstención.
Pero no traicionamos a nadie ni nos vamos de ningún lugar. La Ecología Política no forma parte de la corriente política que nace en el s XIX con la industrialización y el movimiento obrero. Somos transnacionales, globales, universalistas, pero no somos la “Quinta Internacional”. No respondemos al paradigma de la lucha de clases sino al paradigma de la sostenibilidad. No perseguimos el socialismo y la socialización de los medios de producción, queremos la paz entre la especia humana y el planeta, queremos que las generaciones futuras hereden un planeta habitable: democracia transgeneracional. Queremos aprender a convivir con las demás especies con las que compartimos una casa común y de las que dependemos para nuestra propia supervivencia: democracia transepecie y crítica del antropocentrismo que considera a los animales y al medio ambiente como mera mercancía al servicio de satisfacer las necesidades y caprichos de una especie depredadora que se comporta como una plaga.
Los medios de comunicación se refieren con frecuencia a nosotros como ecosocialistas, reforzando la idea de que somos la enésima derivación de la izquierda obrera y marxista. Pero no es así. Somos un partido de la ecología política comprometido con la sostenibilidad, la equidad social y la regeneración democrática. Yo no soy socialista por mucho eco que le pongan delante. El ecosocialismo es una corriente política que evoluciona desde el marxismo hacia la Ecología Política. Pero la Ecología Política es una ideología trasversal que no forma parte de la tradición marxista. En los partidos verdes algunas personas se definen como ecosocialistas, otras prefieren hacerlo como ecoliberales, ecolibertarios, ecofeministas, animalistas o simplemente ecologistas.
La función de Los Verdes no es la de aportar savia nueva a la vieja izquierda comunista sino la de aportar nuevas formas de entender la política, buscando la cooperación en un discurso de lo común más que de lo público, donde la ciudadanía tiene también una responsabilidad y un protagonismo más allá de la mera gestión pública desde el estado.
EQUO va a resistir la brutal presión que IU va a ejercer a través de sus aliados en los medios de comunicación y en los movimientos sociales. Nos insultarán como suelen hacer en los foros de internet llamándonos ecopijos, ecocapitalistas, imperialistas, submarinos financiados por el PSOE, oportunistas y personalistas buscando una poltrona y demás barbaridades. Resistiremos la presión por responsabilidad, por convencimiento en la prioridad de la regeneración democrática y de la importancia de la emergencia de la Ecología Política.

La emergencia de la Ecología Política como actor político independiente y con capacidad para influir en las instituciones es también un elemento imprescindible de la regeneración democrática.

16 comentarios:

Sylenri dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sylenri dijo...

Mis más sincera enhorabuena por esta publicación Ramón.
Un discurso coherente en toda regla.
Gracias!

Enri

Fernando Plaza Ruiz dijo...

Ramón, me gusta tu discurso y tu sinceridad, pero en el siglo XXI, la voz es la del pueblo y ahora es el tiempo de hacer un programa desde los ciudadanos y no desde los partidos, cualquier partido que no escuche al pueblo estará fuera del debate y terminara desapareciendo, nosotros los ciudadanos debemos poner las nuevas normas de sociedad y los partidos tendrán que sumarse a la decisión de los ciudadanos independientemente de que sean de izquierdas o derechas o ecologistas, los ciudadanos y ciudadanas tenemos la palabra.juntos podemos.

yoquieroyactúo dijo...

Quizás EQUO haya quedado ya superado:
https://asociacionpromotoradeagrupacioneselectorales.wordpress.com/

Un saludo.

yoquieroyactúo dijo...

Quizás EQUO haya quedado ya superado:
https://asociacionpromotoradeagrupacioneselectorales.wordpress.com/

Anónimo dijo...

Felicidades Ramon por este estupendo analisis y compendio de nuestras ideas, muy necesario por cierto.
Un abrazo
Maria Merello

DANIEL DE MIGUEL dijo...

Respondiendo al señor Plaza los miembros de EQUO somos pueblo y decidimos en consenso y rotamos cargos por elección libre desde hace dos años, no somos alienígenas de planetas lejanos. Y su comentario ya parece un mantra de muchas nuevas formaciones políticas que parecen que acaban de descubrir el huevo frito

Paco Alcaide dijo...

Coincido 100% con tu discurso, de hecho es lo que aquí en Córdoba muchos militantes de Equo pensamos de IU y otros.
Quizás sea el momento de propuestas rompedoras, que realmente regeneren la democracia, y que hagan la revolución pacífica desde dentro, y no esperar al día en el que con una mayoría suficiente, desde Equo podamos cambiar las cosas.
Y lo planteo desde una propuesta concreta que sería la de montar una agrupación electoral para las prox. elec. nacionales con solo 3 puntos en su discurso: 1)Cambiar a una ley electoral justa y más proporcional (incorporándola en la constitución mediante consulta ciudadana) 2)Cambiar a un modelo de transparencia pública real (ej. art.33 estatutos Equo - http://www.partidoequo.es/estatutos) (incorporándolo en la constitución mediante consulta ciudadana) y 3)Tras estos dos únicos cambios en el sistema, volver a convocar elecciones nacionales, sin necesidad de que existiese dicha agrupación electoral.
La simpleza y claridad de esta propuesta permitiría agrupar a multitud de personas para provocar los cambios que hacen falta ya, y que mucha gente comparte, incluso desde esferas políticas alejadas de Equo (de la Ecología o de la Izquierda).
Desde mi humilde opinión, creo que es necesario hacer algo distinto, si quieres obtener un resultado distinto (creo que es de Einstein esa cita o similar), provocando la revolución pacífica desde dentro y usando las normas electorales de un sistema, como tu bien dices corrupto e injusto, para realmente provocar el cambio ya.

Silvestre Torreon dijo...

A mí también me gusta el contenido del discurso, no así la forma. Si usted quiere que éste ( su discurso ideológico) se lea hasta el final, creo, en mi modesta opinión, debería escribir un texto más breve, contundente y con una estructura más clara.
Un saludo

Silvestre Torreon dijo...

Don Ramón, a mí también me gusta el contenido de su discurso, no así la forma. Creo, en mi modesta opinión, que si usted quiere que se lea su texto desde el principio hasta el final, debería de ser éste más breve y contundente, además de tener una estructura más clara.

Un saludo

Silvestre

Anónimo dijo...

Cuidado y deberias de conocer mas a vecinos por Torrelodones de ecologista nada en otra teorias si. En cuanto lo que has escrito comparto bastante. Ya se vera hacia donde va Iu en estos momentos me preocupa mas que hacia donde va Equo. Nada Ramon procura no nombrar a vecinos por Torrelodones sin saber los motivos .. Un saludo afectuosamente Pedro ( Collado Villalba)

Equipo Musgo dijo...

En las últimas elecciones voté a EQUO, y no pienso volver a votar un partido muy minoritario hasta que no se cambie la ley electoral, por el momento sólo UPyD e IU están comprometidos con ello, y sinceramente, creo que hasta que no se cambie eso será imposible que cambien otras cosas.

yoquieroyactúo dijo...

Me gusta tu propuesta, Paco Alcaide sería perfectamente asumible por una mayoría.

Las agrupaciones electorales constituyen un instrumento que no se ha utilizado por costoso en esfuerzo y personas seguramente, pero es la figura más coherente para dar respuesta a los reclamos que venimos haciendo.

La gente ya no quiere ni oír hablar de partidos, pues éstos se lo han ganado a pulso.

No es cuestión de captar a la gente desde el partido a través de un discurso que guste o propuestas más o menos atractivas, sino construir desde ya con la gente. Hacer camino caminando, pues conseguiremos más democracia SIENDO más democrátic@s y sobre todo cambiando el chip. Ya sabemos que no podemos votar y lavarnos las manos pues pongámonos a ello desde ya.

Arriba ya dejé el enlace que puede servir de catalizador.

Gracias y un saludo.

Abraham dijo...

Ramón muy muy de acuerdo con tu opinión, principalmente con al famona unión de las "izquierdas", que no es otra cosa que seguir con lo mismo de siempre. Y en el Siglo XXI ya no vale.

Abraham

Anónimo dijo...

Aunque con retraso, acabo de leer al atículo d Ramón. Siendo persona en la cinquentena, estoy formada desde los '70 en el ecologismo, antimilitarismo, feminismo, noviolencia, anarquismo. Pero quiero incidir en un aspecto: ahora estamos viviendo un claro ejemplo de la crisis ecológica tan grave a la que nos está llevando este industrialismo productivista y a la vez estamos viviendo un claro ejemplo de la lucha de clases. La pregunta que me hago es cómo conjugar desde nuestra formación ecologista los postulados de la justicia ambiental con la equidad social que a gritos nos demanda el día a día.
Somos la opción natural, pero no hemos de olvidarnos de la opción social. Todo el discurso del artículo de Ramón está cuajado por el resquemor hacia el comunismo ortodoxo, pero no hemos de olvidarnos que hay grandes aportaciones al movimiento ecologista y verde desde el marxismo filosófico e histórico.
Aunque yo me sienta cercano a ese 'ecoanarquismo' que mencionas, hemos de ser capaces de crear puentes teóricos y pragmáticos hacia las necesidades presentes, que son de sustentabilidad ecológica y social. Puentes que tal vez ahora no sean de candidaturas electorales con las posturas clásicas de la izquierda ortodoxa, pero sí pueden serlo en el campo de la teoría y de la práxis de los movimientos sociales, o del ámbito municipal.
Una ecología política 'transversal' sin matices sociales puede desembocar en tonos verdes desteñidos cercanos a ese liberalismo arrasador, como bien podemos ver en alguos estados europeos e incluso en municipios de la península donde candidaturs locales se tiñen de verde y después se coaligan con el PP -oel PSOE.
Como decían en Granada, "Muévete al verde" pero sin olvidarnos que venimos de las clases desposeídas.

Luis María González dijo...

Mis saludos.
acaban de incluir este blog para los premios en la blogoteca de 20 minutos. tema Medio ambiente. No se si interesará
http://lablogoteca.20minutos.es/aprendiendo-horticultura-ecologica-47480/0/

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